09/01/2012

La TV

Con tantas compras entre cadenas televisivas están dejándome sin contenidos. Antes aprovechaba algunos ratos de la mañana para pegar una cabezadita los días en los que no había podido dormir por la noche. Para pillar el sueño veía lo que en mi casa llamamos "los muertos" y que, si no me equivoco, se llama en realidad "Crímenes Imperfectos". Soporífero (de eso se trataba). Pero ahora lo han reducido a un solo capítulo y el resto de la mañana hay un señor de lo más soso debatiendo, casi siempre sobre política, intentando darle al contexto un tonito sensacionalista que además no le pega nada de nada. En el resto de cadenas hacen el mismo programa, en todas, el mismo, uno de esos de contenidos variados en los que se habla de prensa rosa y sale gente gritándose y llorando, buscan el morbo de los casos de asesinato o desapariciones, hacen alguna comida en una cocina instalada en plató y dan consejos sobre cómo bajar el colesterol (dieta sana y ejercicio, siempre). Los presentan las mismas caras de siempre. La verdad, me agotan Ana Rosa, Teresa Campos y los sucedáneos que han ido saliendo en años posteriores. Son muy cansinas.
Hay una cadena de televisión que se llama "Teledeporte" que debería haberse llamado "Teletenis" y dos o tres en las que sea la hora que sea hay una repelente señora o señor adivinando el futuro de gente que llama por teléfono o una jovencita con minifalda delante de una sopa de letras, hablando sola. Parece que las series que a mi me gustan son de audiencia mínima así que o las retiran o las ponen en cadenas secundarias a medio día, por ejemplo. Entre pitos y flautas he estado un año esperando a que en alguna parte pongan la última temporada de Anatomía de Grey (antes emitida en Cuatro) y un día, habiendo perdido la esperanza, me entero que la hacen a diario en una de esas cadenas que nunca ve nadie, de 18 a 19 horas !!Horror!! Bueno pues al final he "adquirido" los 22 capítulos en Internet y este pasado fin de semana me los he visto todos, toditos, todos. La serie sigue haciéndome pensar pero desde luego no es como las anteriores temporadas. Aún así me parece una brillante forma de plasmar las diferentes relaciones que se pueden establecer entre humanos. Es curioso.
Con "Las chicas Gilmore" (emitida en la 2) no puedo hacer lo mismo ya que se trata de unos 200 capítulos o más. He desistido. Jamás la veré entera.
A estas alturas ya no me gusta CSI, ni House, porque siempre son lo mismo y lo mismo capítulo tras capítulo, y otras series que también hacen en varias cadenas con diferentes nombres (Navy - Ncis; Sin Rastro, Mentes Criminales, Caso Abierto, etc.) también me parecen repetitivas y aburridas. Sigue provocándome reacciones curiosas "Bones" y bueno, aún no he aborrecido "El mentalista" (todo llegará) pero creo que la TV es para borregos. Para borregos muy borregos, vaya.
Por otro lado empiezo a tener la sensación de que mi TV funciona ella solita en un "día de la Marmota" porque ponga la cadena que ponga, sea la hora que sea, me encuentro con una chapuza que se llama "Aquí no hay quién viva", "la que se avecina", etc. (Misma serie con nombres diferentes según la cadena televisiva en la que se emite y la productora que la realiza). De verdad, a todas horas, en un montón de cadenas. Es una tortura. Es casi tan tortuoso como las series de producción propia de Canal9 (esas que se llaman "Señor Retor" o cosas así) o las miniseries biográficas de Telecinco (Carmina Ordoñez, la Duquesa de Alba, Vida y milagros de Rocío Durcal y demás).
Quiero que quede constancia que conozco todos esos nombres de las series porque me paso el puto día zapeando a ver si en alguna parte emiten algo que pueda soportar ver. Si algún día me engancho a ver alguna de esas series, por favor, POR FAVOR, POOOORRRRR FAAAVOOOORRRRRR... !Matadme! Será la señal inequívoca de que mi tumor cerebral ha crecido demasiado y/o me han lobotomizado y no ha salido bien la operación.
A mi me gustaba mucho más la tele de 6 cadenas.

08/01/2012

Irritante

Me han regalado un pictograma.
Tengo un amigo diseñador que cuando elaboraba el catálogo de una empresa de productos de limpieza se ha acordado de mi al trabajar con esta imagen. Se trata de la representación del concepto "IRRITANTE".
Lo curioso es que no es para mi sino para que yo lo use con los demás. Eso es nuevo.
Supongo que no "etiquetarme" a mi como irritante sino ofrecerme el pictograma para que yo etiquete a los demás debe guardar relación con el hecho de que quien me lo cede tiene una visión de los demás muy similar a la mía. Su recomendación fue: Puede serte muy útil si, ya que tanto te gusta etiquetar, imprimes pegatinas, las recortas y se las pegas en la frente a la gente que te resulte irritante. Claro que... igual te sale más barato encargarlas a una imprenta :-)

Cierto, yo debería hacer una impresión al mayor.
A veces los mejores regalos son los que menos dinero cuestan.
Gracias.

05/01/2012

24 horas más




  No me apetece nada de nada ir a la cena "de amigos" de esta noche :(
  ¿Que voy a hacer? !Soy todo un caso! Aquí están los cuatro paquetes, requeteenvueltos  y etiquetados, de los cuatro respectivos amigos invisibles. No llegamos a la cena (somos los únicos que viven en otra ciudad y trabajan hoy) así que vamos directos al café de después. Y aún así... Se me hace un nudo en la garganta de pensarlo. No me apetece. Ni me apetece salir, ni me apetece el rollete navideño este, ni me apetece dormir fuera de mi casa, ni me apetece el juicio (que lo voy a tener). Salvo a dos parejas que son familia no he visto a nadie más del grupo desde agosto de 2010 y ha llovido mucho desde entonces.
Mañana, a la vuelta, los ratones abrirán los regalos que los reyes les hayan dejado (calcetines, guantes y cosas similares) y desmontaremos el árbol, guardaremos al fin la decoración navideña y mi casa volverá a ser tan sobria y sosa como siempre. Gracias a Diosa.
  Solo he de aguantar 24 horas más, solo un día más... Pero no sé si resistiré.
  Anoche vi ocho capítulos de Anatomía de Grey, de un tirón. Y no vi los diez que me quedaban de la última temporada porque mi body dijo "basta" y me quedé frita, que si no... Pensaré que mañana, a la vuelta, veré el final de temporada. A ver si con eso saco ánimos porque en estos días me he pintado y despintado las uñas unas veinte veces, me he hecho dos tobilleras con bolitas de colores y le he hecho a la peque dos pulseras con pajitas. También me he hecho una pulsera con piedras negras para mi. He preparado la hoja de trabajo de unas veinte clases diferentes de Pilates y he montado dos clases completas de spinning (con sus label markets, el sonido compensado, etc.). Me habré bebido unos 5 litros de fanta zero para evitar picotear. He hecho fotos a todos los pares de zapatos de los niños y míos y las he pegado en el frontal de las cajas para que se sepa qué contiene cada una. He renombrado unas 200 canciones y reorganizado las carpetas y subcarpetas de mi ordenador. Y sigo pensando en el tabaco :(
   Y menos mal que he renunciado a las vacaciones y he dado unas cuantas clases de Pilates que me han tenido entretenida varias horas.

01/01/2012

Dando golpes, contínuamente.

“La perseverancia es un gran componente del éxito; si golpeas la puerta con la persistencia y el ruido suficientes, seguramente despertarás a alguien”




  Sir Winston Churchill cuando era un muchacho y asistía a la escuela, repitió tres veces el octavo curso, porque le costaba aprender. Es algo irónico que años después, la Universidad de Oxford le pidiera pronunciar el discurso de la fiesta de graduados. Para este acontecimiento llegó con sus acompañantes habituales, un bastón y un sombrero de copa. Mientras se aproximaba al podio, el público le brindó aplausos de aprecio. Churchill, con pausado ademán calmó la multitud, mientras se disponía a hablar ante sus admiradores. Luego colocó el sombrero sobre el atril y mirando directamente a la ansiosa audiencia, gritó con una voz llena de autoridad: ¡Nunca se rindan!
  Transcurrieron algunos segundos. El auditorio se quedó en silencio. Se levantó puesto de puntillas y gritó nuevamente: ¡Nunca se rindan!
  Sus palabras retumbaron a través del auditorio. Todos permanecieron inmóviles y callados mientras Churchill alargaba su brazo en busca de su sombrero; ayudándose con su bastón abandonó la tribuna. Su discurso había terminado.
  El discurso de graduación de seis palabras de Churchill fue sin duda el más corto y elocuente jamás pronunciado en Oxford. Aun así, su mensaje fue también uno que todos los presentes recordaron durante el resto de sus vidas.

Fuente: http://rarezasdelaadopcion.blogspot.com/